refugiARTE en la MIRADA

Hace apenas un mes, cuando nuestra seguridad no estaba amenazada por COVID-19, desarrollamos una experiencia de empoderamiento emocional para mujeres refugiadas. La mirada fue el hilo conductor.

Vivimos una dura situación de confinamiento. A pesar de todo, tenemos más impactos visuales de los que podemos asimilar. Las redes sociales, el teletrabajo, las videoconferencias, las televisiones y plataformas de streaming… múltiples opciones para mantener la mirada. Pero echamos de menos mirar cara a cara a los nuestros mientras podemos abrazarles. Añoramos mirar la realidad sin intermediarios.

Uno de las principales dificultades que afrontan las personas refugiadas, aparte la mera subsistencia, es la mirada ajena. Son conscientes de que les observamos. Saben que les miramos y temen lo que pensemos de ellas. Deben aprender a aceptar esas miradas para no sumar más sufrimiento emocional al que ya acarrean. Se vieron obligadas a abandonar su hogar, su familia, su estabilidad. Quieren rehacer su vida, pero carecen de recursos. Desconocen las costumbres y el idioma de la sociedad de acogida. No es fácil mantener la entereza cuando todo alrededor es oscuro. En muchas ocasiones, simplemente bajan la mirada y aceptan una situación que les sobrepasa. Ellas también necesitan mirar la realidad sin intermediarios, como todos nosotros ahora.

Desde URDA Spain trabajamos para lograr la inclusión real de personas refugiadas, migrantes o en similar situación de vulnerabilidad. Esta inclusión es imprescindible para el progreso social. Debemos aprender a mirar a estas personas. Pero, en muchas ocasiones, ellas tienen que asomarse a su propio interior para afrontar la mirada ajena. Mirar en su interior para reconocer los propios valores y caminar con firmeza y seguridad hacia esa tan necesaria inclusión.

Con «refugiARTE en la MIRADA» logramos que 10 mujeres, todas ellas refugiadas en situación de vulnerabilidad, afrontaran el futuro con una mirada valiente. Juntas, expresaron sus miedos, inquietudes y esperanzas. A través del juego y la confidencia aprendieron a valorar sus propias capacidades. Dieron el primer paso hacia un futuro digno.

Lamentablemente, la situación de confinamiento actual, ha sido un duro golpe para ellas. Por eso, desde URDA Spain seguimos en contacto con estas mujeres. Nos transmiten la misma sensación de desconexión social que vivimos todos pero que, en su caso, se acrecienta al no disponer de los medios imprescindibles para la mera subsistencia. Seguimos trabajando para empoderarlas a todos los niveles.

En URDA Spain creemos en una sociedad justa y en continuo progreso. Libre de discriminaciones y que no excluya a nadie. Una sociedad en que, de nuevo, podamos mirarnos unos a otros y reconocernos iguales. Estamos convencidos de que lo lograremos.

Quédate en casa, pero no te olvides de los más vulnerables. Hoy, más que nunca, lograr un mejor futuro para todos #estáentumano.

*Fotografías de Carole Alfarah

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