5 razones para empoderar a las mujeres refugiadas y migrantes

5 razones para empoderar a las mujeres refugiadas y migrantes

Las mujeres refugiadas y migrantes son un colectivo vulnerable que necesita una atención especial que defienda sus derechos y atienda sus necesidades. Sin embargo, el empoderamiento de las mujeres refugiadas y migrantes no sólo las beneficia a ellas. También favorece a la sociedad en su conjunto. Las mujeres representan un poco más del 50% de la población del planeta. Pese a ello, su contribución a la actividad económica está muy por debajo de su potencial. Y esta discriminación provoca graves consecuencias macroeconómicas. A continuación exponemos 5 razones por las cuales, la sociedad debería dedicar todos los recursos posibles para empoderar a las mujeres refugiadas y migrantes que se encuentran en nuestro país. Estas 5 razones son extrapolables al colectivo de las mujeres en general.

1. Cuando el número de mujeres ocupadas aumenta, la economía crece.

La participación de las mujeres, no sólo las refugiadas y migrantes, en el mercado laboral, no sólo las beneficia a ellas y sus familias. Los ingresos obtenidos les permiten mejorar su calidad de vida, pero también generan un impacto muy positivo en el crecimiento económico. Numerosos estudios así lo demuestran. Un ejemplo es el informe “El poder de la paridad”, publicado por el McKinsey Global Institute y recomendado por ONU Mujeres. Según este informe, pese a que las mujeres son la mitad de la fuerza laboral mundial, solo aportan el 37 % del PIB.

2. El acceso de las mujeres a niveles superiores de educación se traduce en una mayor igualdad entre hombres y mujeres

La Agenda mundial Educación 2030 advierte que la igualdad de género exige un nuevo enfoque que garantice que tanto niñas y mujeres, como niños y hombres, puedan acceder en igualdad de condiciones a los diferentes niveles educativos. La integración de las mujeres refugiadas y migrantes pasa sin duda por su pleno acceso a la educación, especialmente las más jóvenes. Cuanto más alta y especializada sea la formación de las mujeres, sus posibilidades de integración aumentan.

3. Cuando la mujer trabaja, los ingresos que proceden de su trabajo benefician al bienestar y la educación de sus hijos

Los beneficios de la equidad de género no acaban ahí. En comparación con los hombres, las mujeres invierten una parte mayor del ingreso familiar en la educación de sus hijos. Cuando las mujeres refugiadas y migrantes trabajan, la calidad de la educación de sus hijos e hijas se beneficia notablemente. Además, las mujeres dedican más recursos económicos al bienestar de sus hijos, invirtiendo con mayor frecuencia que los hombres en ocio, ropa o cultura para sus pequeños.

4. Mientras más mujeres haya en las altas esferas de gobierno, menor es la probabilidad de conflictos armados externos y guerras civiles.

Una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones ofrece numerosos beneficios. El liderazgo de las mujeres aporta una perspectiva diferente, más colaborativa y menos competitiva. Son muchas las voces que abogan por una mayor presencia femenina tanto en los puestos directivos de las empresas como en los altos cargos de la administración. Las mujeres siempre están dispuestas a dialogar y tienen una inclinación mayor a las vías amistosas y los enfoques más inclusivos y diversos para resolver los conflictos.

5. Las mujeres que tienen una estabilidad económica, disfrutan una mejor salud mental y física

La mejora del estatus socioeconómico de las mujeres y sus familias, no sólo produce un aumento del poder adquisitivo, sino que también produce unos efectos muy positivos en su salud mental y física. El empoderamiento de las mujeres reduce de forma espectacular la violencia intrafamiliar y los casos de embarazos no deseados, tanto en ellas mismas como en sus hijas.

Es evidente que el empoderamiento de las mujeres, y en concreto, de las mujeres refugiadas y migrantes, no solo es un deber moral, sino que además se trata de una decisión que beneficia a toda la sociedad. URDA Spain trabaja con el objetivo de crear espacios que empoderen a las mujeres refugiadas y migrantes. Los programas que desarrolla URDA Spain fortalecen la autonomía de las mujeres, apoyan su recuperación emocional y fomentan su inclusión laboral.

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