El deporte contra el racismo y la intolerancia

El deporte contra el racismo y la intolerancia

El deporte siempre ha sido y es una herramienta muy poderosa para promover valores como el respeto mutuo, la tolerancia o el compañerismo. Sin embargo, por desgracia en demasiadas ocasiones el deporte también se asocia con conductas racistas o machistas. La Comisión Europea, consciente del trascendental papel que desempeña el deporte en la sociedad, promueve desde hace años una serie de recomendaciones que tienen como objetivo fomentar la salud física y mental, luchar contra la exclusión social y combatir la desigualdad de género y el racismo. En esa dirección la Comisión Europea ha lanzado el proyecto Score (Sporting Cities Opposing Racism in Europe), una iniciativa internacional que pretende concienciar a los ciudadanos europeos para que valoren la diversidad como una riqueza cultural de incalculable valor.

El deporte contra el racismo y la intolerancia

Proyecto Score, una coalición de ciudades europeas para luchar contra el racismo

Score es un proyecto aprobado por el programa “Citizens, Equality, Rights and Values” (CERV) de la Comisión Europea cuyo objetivo es “crear una coalición de ciudades y entidades locales europeas para la promoción del deporte inclusivo, así como la prevención y la lucha contra el racismo, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia en el ámbito deportivo”. Entre las ciudades españolas que participan en este proyecto figuran Bilbao, Getafe o Sabadell, a las que también se han sumado instituciones como la Fundación General de la Universidad de La Laguna (Tenerife), la Oficina Nacional de Lucha Contra los Delitos de Odio (ONDOD) del Ministerio del Interior, el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Asociacion de Ciudades Interculturales (RECI), el Centro Europeo de Formación e Investigación en Derechos Humanos y Democracia (ETC), ICC Suecia, la Empresa de Beneficencia Pública de Cultura Medio Ambiente, Juventud y Atletismo del Municipio de Ioánina (Grecia). o la Universidad de Rennes II (Francia).

El proyecto Score incluye webinars, workshops y seminarios que pretenden reunir a autoridades deportivas de países como España, Grecia, Francia, Irlanda, Austria o Suecia con el objetivo de concienciar a la población europea de la necesidad de luchar contra el racismo dentro del deporte.
URDA Spain estuvo presente en el acto de presentación que se celebró en Getafe a lo largo de dos días, en concreto, el 13 y el 14 de julio. El acto contó con la presencia del concejal de Deportes del Ayuntamiento de Getafe, Francisco Javier Santos, que definió el deporte como “una herramienta muy eficaz para crear puntos de asociación y convivencia entre los ciudadanos”.

El deporte contra el racismo y la intolerancia

La vigilancia de los incidentes racistas en el deporte

Por desgracia los casos de racismo en el deporte son numerosos en todo el mundo. Los medios de comunicación informan frecuentemente de incidentes protagonizados por espectadores y aficionados. Jugadores, árbitros o aficionados rivales suelen ser el blanco de insultos racistas e incluso de agresiones que en algunos casos extremos han llegado a acabar en tragedia. Por eso es necesario intensificar los sistemas de vigilancia para evitar incidentes racistas en todas las áreas que cubre el deporte. Desde la base hasta la élite.

En la actualidad sólo existen sistemas de vigilancia en unos pocos países de la Unión Europea la mayoría de los datos disponibles provienen del fútbol. La Unión Europea, a través de iniciativas como el proyecto Score, invita tanto a las autoridades nacionales y locales como a las federaciones deportivas, a desarrollar métodos eficaces para vigilar los casos de racismo y discriminación en el deporte.

El deporte contra el racismo y la intolerancia

El deporte es una herramienta muy eficaz para luchar contra la desigualdad

Por su popularidad, sobre todo entre los más jóvenes, el deporte es un vehículo muy útil para generar conductas ejemplares que calen en la población. El deporte facilita la adquisición de valores y actitudes. Además, para muchas personas en situación de vulnerabilidad, el deporte supone un ascensor social que les permite superar la barrera de desigualdad que existe en la sociedad.

El deporte no sólo influye en el desarrollo físico de las personas que lo practican, sino que además facilita su integración social. En el caso de personas migrantes o refugiadas este aspecto es especialmente valioso para su adaptación a la nueva cultura que les ha acogido. Además, para el conjunto de la sociedad, la practica generalizada de actividades deportivas genera una población saludable y fomenta los valores de responsabilidad personal y colectiva.

En resumen, el deporte crea fuertes vínculos entre los miembros del grupo, y a su vez, refuerza la figura tanto de la persona como del colectivo. De esta forma, se crean al mismo tiempo una identidad personal y una identidad grupal que permiten la integración de los individuos en un contexto social

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